Ciudad de México, 08 de junio de 2026 (Infórmate y +).- Un operativo de seguridad implementado en la carretera México-Cuernavaca derivó en el aseguramiento de 59 artefactos explosivos caseros que eran transportados en autobuses de pasajeros.
En las unidades viajaban maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) y estudiantes normalistas de Ayotzinapa, quienes se dirigían a la Ciudad de México con el objetivo de sumarse a las movilizaciones y plantones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
La intervención policiaca ocurrió a partir de una denuncia ciudadana que alertó sobre el posible traslado y uso de pirotecnia de alto impacto durante las manifestaciones programadas para los próximos días. Ante el reporte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) desplegó más de 15 unidades operativas en la vía federal que conecta al estado de Morelos con la capital del país, logrando interceptar la caravana para una revisión preventiva.
ESTO FUE LO QUE DECOMISARON
De acuerdo con los reportes oficiales de la SSC, los objetos decomisados consisten en tubos metálicos forrados con cinta blanca y equipados con mechas para su encendido. Tras el hallazgo, el material peligroso fue entregado al personal especializado del Grupo Zorros para su posterior destrucción segura, detallando además que el decomiso busca impedir agresiones en contra de habitantes o visitantes, por lo que no se registraron personas detenidas durante el procedimiento.
“El operativo busca salvaguardar la integridad de la ciudadanía ante posibles actos de violencia”, señalaron las autoridades capitalinas en su reporte, precisando que en las revisiones a los camiones participaron de forma conjunta fuerzas federales, locales y personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para vigilar que el proceso respetara las garantías individuales de los docentes y normalistas.
Por su parte, el gobierno de la Ciudad de México emitió un exhorto público a la dirigencia de la CNTE para que sus expresiones y protestas en la capital —donde demandan mejoras salariales y condiciones dignas de jubilación— se desarrollen de manera estrictamente pacífica. Las autoridades insistieron en que el derecho a la manifestación no debe vulnerar la seguridad ni afectar las actividades de terceros en la zona metropolitana.








