Habitantes de la comunidad indígena de Ayuahualtempa en el municipio de José Joaquín de Herrera, Guerrero. Anunciaron que entrenaran a 70 niños para formar parte de la policía comunitaria y defender al pueblo.
Denunciaron que, desde hace dos años, han sido abandonados a su suerte por la policía municipal del estado de Guerrero, ante la ola de actos violentos que se han presentado en su comunidad por el grupo delictivo conocido como “Los Ardillos” quienes han desaparecido a 10 habitantes y mantienen aislados al resto de los pobladores sin dejarlos salir a Chilapa el poblado más cercano.
“Las mujeres están dispuestas a tomar las armas para defender a sus hijos”
Habitantes de Ayahualtempa y representantes de la Policía Comunitaria fracción Pueblos Fundadores (CRAC-PF) marcharon de su localidad hacia la entrada de Hueycantenango, cabecera municipal de José Joaquín de Herrera, en la Montaña baja de Guerrero para exigir que el gobierno de Guerrero asuma la seguridad de la localidad.
En caso de no hacer nada en los próximos 8 días, reclutaran a más de 70 niños incluidas mujeres para someterlos a un entrenamiento y enseñarles a usar armas para defenderse de cualquier ataque de grupos criminales.
Incluso, destacaron que hay una cantidad importante de jefas de familia que están dispuestas a tomar las armas para defender a sus hijos y patrimonio de las agresiones constantes.
Los representantes de la Policía Comunitaria advirtieron que, si las autoridades del estado y la Federación no los escuchan, en los próximos días podrían instalar a los niños en el módulo de vigilancia con uniformes y armas.
El instructor de los menores asegura que no son usados como ningún tipo de carnada, pues deciden adiestrarse para defender sus personas, los patrimonios de sus familias y también a sus hermanitos menores.
“No se trata de que tomen un arma para matar un cristiano por gusto”, comentó.









