- CUERPO DE LA NOTA La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ratificó la exclusión definitiva del árbitro Omar Artan del torneo mundialista tras haber sido rechazado y deportado por las autoridades migratorias de Estados Unidos. El silbante, quien estaba destinado a convertirse en el primer ciudadano de Somalia en dirigir un encuentro dentro de una Copa del Mundo, no podrá participar en las actividades oficiales del certamen que inicia este jueves 11 de junio.
El incidente ocurrió en el Aeropuerto Internacional de Miami, lugar fijado como base de entrenamiento para el cuerpo arbitral del torneo, donde también se encuentran concentrados los silbantes mexicanos César Ramos y Katia García. Los oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) retuvieron al colegiado argumentando “preocupaciones de verificación” bajo las políticas de control migratorio implementadas por la administración del presidente Donald Trump. Somalia forma parte de una lista de casi 40 naciones que enfrentan restricciones especiales de ingreso a territorio estadounidense, lo que encendió las alertas internacionales sobre la entrada de aficionados y atletas.
Artan detalló las condiciones de su detención en una entrevista posterior. “Fui entrevistado en el aeropuerto de Miami durante 11 horas por funcionarios fronterizos, quienes me preguntaron por qué había viajado a Estados Unidos y lo interrogaron sobre la política somalí y el grupo militante al-Shabab”, relató el colegiado. A pesar de mostrar sus credenciales oficiales de la FIFA y la visa autorizada la semana pasada por la Embajada de Somalia en Kenia, los agentes confiscaron su documentación y lo remitieron a una celda de aislamiento antes de regresarlo en un vuelo comercial hacia Estambul, Turquía.
Por su parte, los representantes del Ministerio de Juventud y Deportes de Somalia calificaron el hecho como lamentable y confirmaron gestiones diplomáticas de última hora. Isse Aden Abshir, asesor principal de la dependencia gubernamental africana, declaró que la problemática se vincula directamente a restricciones geopolíticas generalizadas de la administración estadounidense más que a una acusación individual hacia el silbante.
La FIFA emitió una postura oficial deslindándose de los controles migratorios soberanos y confirmando que la plaza del considerado mejor árbitro de África en 2025 quedará inhabilitada. El organismo de fútbol leyó un comunicado firmado por el propio afectado: “A pesar de las circunstancias, estoy de buen ánimo y estoy concentrado en los próximos desafíos de mi carrera arbitral”. El presidente de la federación, Gianni Infantino, no ha emitido comentarios adicionales respecto a las afectaciones operativas del torneo.








